Julio de 2015 se convirtió en una fecha clave no solo para Irán, sino para el resto del mundo. El conocido como Grupo 5+1, formado por Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia, más Alemania, sellaba con Irán un acuerdo histórico sobre el polémico programa nuclear de la República Islámica, un acuerdo que desde el principio Israel ha considerado un gran error. Teherán firmó en un momento en el que las opciones de alcanzar un consenso eran relativamente sencillas dado el aperturismo característico de la Administración de Barack Obama, pero menos de tres años después, el nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya no quiere seguir.

En este contexto, la ONU ha reiterado el apoyo de su secretario general, António Guterres, al acuerdo nuclear con Irán, pero ha matizado que el diplomático portugués está abierto a “construir sobre la base” de ese pacto. “Lo que está claro es que el secretario general respalda claramente el JCPOA (siglas en inglés del pacto nuclear) como un logro diplomático muy importante y creo que también está abierto a construir sobre la base del JCPOA”, dijo su portavoz, Stéphane Dujarric, preguntado por los periodistas.

Guterres, por su parte, ha dejado claro repetidamente que considera el acuerdo nuclear algo muy importante y una contribución a “la paz y estabilidad regional”. Al mismo tiempo, el mensaje lanzado por su portavoz sugiere que está dispuesto a algún tipo de modificación o de añadido. “Debemos construir sobre la base de este importante logro para preservar el régimen de no proliferación”, dijo Dujarric, que no quiso entrar en más detalles ni comentar sobre la posible decisión estadounidense.

Entretanto, la ministra de Defensa de Francia, Florence Parly, ha abogado por mantener el acuerdo porque, aunque “no es el mejor del mundo”, es un “factor de paz” en una región especialmente volátil, enviando así un último mensaje al presidente de Estados Unidos. “No es el mejor del mundo (…) pero, sin ser perfecto, tiene algunas virtudes”, ha dicho Parly en una entrevista concedida a la emisora local RTL France. Así, ha recordado que ha permitido suspender el programa nuclear de Irán, que “no era pacífico”. “Es un factor de paz”, ha afirmado, advirtiendo de que acabar con este acuerdo podría empeorar la situación en Oriente Próximo.

China también ha hecho un llamamiento a todos los países firmantes para conservar el acuerdo nuclear con Irán. La portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Hua Chunying, en una entrevista concedida a la agencia de noticias iraní IRNA, ha apoyado la posición rusa, que pasa por cumplir el acuerdo vigente y, en todo caso, buscar una renovación de sus términos cuando toque.

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